Omar Masor: homenaje a un periodista

El 7 de junio se celebra el día del periodista, recordando la fecha de salida de La Gazeta de Mariano Moreno. Nosotros, desde Villa Gesell, recordamos a Omar Masor, uno de los impulsores fundamentales del periodismo como trabajo, empresa y profesión en nuestra ciudad.

Por Juan Ignacio Provéndola | En Argentina, el periodismo celebra su día conmemorando el debut en la calle de La Gazeta de Buenos Aires, el periódico que Mariano Moreno lanzaba dos semanas después de la revolución del 25 de mayo de 1810. La fecha tiene también un propósito reivindicatorio hacia Moreno, protagonista excluyente de esas horas decisivas y luego que murió en extrañas circunstancias un año después.

Lejos de bronces venerables y relatos de enciclopedia, Omar Masor hizo historia en Villa Gesell con sus ambiciones desmedidas, su inventiva inoxidable y un irresistible poder de persuasión que lo llevó a encontrar financiamiento para lanzar productos claves en el desarrollo del periodismo local.

El semanario “La Villa” comenzó a salir en 1968 y fue el primer medio gráfico hecho e impreso en Gesell que logró instalarse y mantenerse con regularidad durante largos años. Aunque tenía una edición de invierno, el fuerte siempre fue la promoción turística de temporada alta, y eso lo acercó a Carlos Gesell, quién le financió una investigación sobre los orígenes y desarrollo de la ciudad.

De allí salió el libro “La historia de Villa Gesell”. Con lo ganado compró el Torino Bar, convertido a partir de ese entonces en un punto clave de la geografía nocturna de la ciudad gracias a la impronta que el propio Masor logró insuflarle.

Promediando la década del ’80 convenció a un grupo de vecinos a que le financiaran un proyecto para abastecer de TV por cable a Gesell, en tiempos donde las antenas domésticas solo captaban las señales de los canales 8 y 10 de Mar del Plata. También lo hizo con muchos futuros usuarios, quienes accedieron a pagar por anticipado para estimular la idea.

Gesatel vino de la mano de Canal 2, “la imagen de la ciudad”, el slogan que él mismo pensó cuando su entusiasmo lo llevó a desarrollar productos de notable factura y gran calidad de contenidos que, tiempo después, fueron premiados por varias organizaciones nacionales.

Creyendo que su aporte a Gesell ya había sido suficiente, o simplemente aburrido después de tantos años, pasó sus últimos meses de vida planeando mudarse a Buzios.

En eso estaba cuando la muerte lo emboscó el mediodía del 6 de agosto de 1996. Fue en un departamento de 3 y 104 en el que un año después su hijo Emiliano instaló FM La Villa. Una radio, la última aventura que le faltaba vivir a Omar.