En otro aniversario, el museo recuerda con fotos a Carlos Gesell

El Museo y Archivo Histórico de Villa Gesell evoca la fecha del fallecimiento del fundador de la ciudad con un álbum de 24 fotos imperdibles que puso a disposición en su cuenta de Facebook; ENTERATE CÓMO VERLO ONLINE.

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El 6 de junio se cumplió un nuevo aniversario de la partida física de Carlos Gesell, y el Museo y Archivo Histórico local publicó un álbum de 24 fotos. Para verlo, hay que ser amigo de la cuenta de Facebook del museo y hacer click aquí.

El creador de Villa Gesell nació en la ciudad de Buenos Aires, en la casa paterna de la calle Paraguay 3033, el 11 de marzo de 1891. El “partero” fue su padre. Era el tercer hijo de los cuatro que tuvieron Anna Boettger y Silvio Gesell, inmigrantes alemanes en la Argentina. Silvio, fundador de la prestigiosa “Casa Gesell” de artículos para bebés (que sería famosa en Sudamérica) llegó a ser un brillante economista, reconocido hoy como uno de los más importantes del siglo veinte.

Al momento de nacer don Carlos, sus padres soñaban con radicarse en los grandes bosques de Idaho, al norte de los Estados Unidos (sueño que nunca se cumplió) y por esa razón Idaho es el segundo nombre de pila de Carlos Gesell. En 1898 la familia viaja a Alemania. En ese país y en Suiza, Carlos cursó sus estudios primarios y parte de los secundarios, que nunca pudo completar. A los 17 años de edad regresó a la Argentina. Fue un gran autodidacta y apasionado inventor.

Residió diez años en los Estados Unidos (1916 – 1926). En 1921 se casó con Marta Tomys, una joven alemana, que fue la madre de sus seis hijos: Sirius Roberto, Juana, Úrsula (Trudy), Carlos Silvio (Bubi), Rosemarie y Tomás. Dos de sus hijas viven actualmente: Rosemarie está radicada en Villa Gesell, y Trudy en Villa Elisa, cerca de la ciudad de La Plata. Hijas, nietos, bisnietos y tataranietos de don Carlos Gesell viven en Villa Gesell, en Buenos Aires, en la provincia de Córdoba (Argentina), en Barcelona, en Chicago y en Canadá. La familia sigue siendo muy grande y viajera.

En 1926 don Carlos ya está al frente de “Casa Gesell” como gerente industrial. Su hermano mayor, Ernesto Fridolin, es su socio y gerente comercial del negocio. El 11 de marzo de 1930, el mismo día en que don Carlos cumplía 39 años de edad, su padre, a quien tanto quería y respetaba, muere en Eden, Alemania, una semana antes de cumplir sus 68 años.

En 1931, a los 40 años de edad, Carlos Gesell comenzó a forestar las dunas que había adquirido el 19 de agosto de ese año sobre la costa atlántica argentina. Eran 1.648 hectáreas de arena en movimiento, sin árboles, que don Carlos compró a don Eduardo Credaro, a $ 22.- la hectárea, según consta en su libro de anotaciones diarias. El trabajo fue inmenso, y durante años lo llamaron “el loco de los médanos”.

En 1937, cuando los árboles eran todavía un sueño, Carlos Gesell se radica definitivamente en las dunas, en su casa de la cuatro puertas, ya separado de Marta Tomys. Lo acompañaron en esta soledad dos de sus hijos, Rosemarie y Bubi; también Sonja y Dodo, las dos pequeñas hermanas de don Carlos (hijas de Silvio Gesell). Y doña Emilia Luther, compañera del resto de su vida, con quien se casará en 1941. Alrededor de 1940 trazó los primeros loteos y llamó al lugar “Villa Silvio Gesell”, en homenaje a su padre. Construyó una pequeña casa para turistas, “La Golondrina”, que recibió al primer turista “oficial” de Villa Gesell, don Emilio Stark.

A partir de 1942 llegan a la incipiente villa balnearia los primeros pobladores estables (gente de la región y muchos inmigrantes de casi todos los países de Europa, devastados por la guerra). En marzo de 1947 el Gobierno de la Provincia de Buenos acepta oficialmente el nombre «Villa Gesell» para el naciente balneario.

Don Carlos continuó toda su vida, junto a su segunda esposa, doña Emilia Luther, los trabajos de forestación y urbanización de Villa Gesell. Recibió por su obra reconocimientos internacionales: la «Cruz al Mérito» (1971), máxima condecoración que el gobierno de Alemania otorga a hijos de ciudadanos alemanes que se hayan destacado en el exterior por alguna gran obra; el título de «Ufficiale» (1977), por parte del gobierno de Italia, debido al gran apoyo que brindó don Carlos a todos los inmigrantes italianos pioneros de nuestra ciudad. En 2007, el gobierno de la Provincia de Buenos lo declaró «Ciudadano Ilustre» post mortem.

Don Carlos Gesell llegó a ver su sueño hecho realidad y recibió el respeto y el cariño de miles de personas. Aquel “loco de los médanos” se transformó para siempre en “el domador de médanos”.

Murió en el Hospital Alemán de Buenos Aires, el 6 de junio de 1979, a causa de un edema pulmonar. Tenía entonces 88 años de edad… y muchos proyectos.
Su tumba está en el cementerio de Villa Gesell. Pero en el pueblo que él creó aún se lo siente vivo, se ve su obra de toda la vida, se siente su energía. 
Aquí, en el Pinar del Norte, junto a los árboles plantados por su propia mano, y en esta casita histórica, que él construyó en 1931 en medio de la absoluta soledad de las dunas, lo recordamos todos los días, transmitimos su historia y agradecemos su inmenso trabajo.